Probablemente en algún momento hayas oído hablar de que existen varias etapas a la hora de conseguir un Aceite de Oliva Virgen Extra: el prensado o molienda de la aceituna, el batido de la masa, su centrifugación y posterior filtrado son los principales procesos que deben ser llevados a cabo para extraer de una almazara un producto de la calidad de un AOVE.
Una de las menciones que observamos en el etiquetado de algunos AOVE es “extracción en frío”. ¿Sabes a qué se refiere?
En la calidad de un Aceite de Oliva Virgen Extra influye en gran medida la forma en la que se ha llevado a cabo su proceso de elaboración. La temperatura a la que se desarrolle este proceso es una de las variables más importantes que determinarán la excelencia de un AOVE.