Hace tan solo unos días, el pasado jueves 10 de febrero, se conmemoró en todo el planeta el Día Mundial de las Legumbres, una celebración dirigida a poner en valor la extraordinaria importancia de esta categoría de alimentos para nuestra salud y bienestar, dadas sus numerosísimas propiedades nutricionales.
De hecho, las legumbres, junto con el Aceite de Oliva Virgen Extra, no solo tienen en común el privilegio de ser dos de los ingredientes clave de nuestra Dieta Mediterránea, sino que, además, son considerados, con todo merecimiento, como ‘superalimentos’ esenciales en nuestro día a día.
A partir de esta reflexión, hoy queremos aprovechar esta efeméride para profundizar un poco más en la estrechísima relación existente entre el Aceite de Oliva Virgen Extra y las legumbres, tomando como referencia la considerable tradición que existe en nuestro país a la hora de emplear el AOVE como ingrediente básico para la preparación de la práctica totalidad de platos en los que los cultivos de leguminosas cuentan con un protagonismo principal.
En este sentido, el idilio existente entre las legumbres y el Aceite de Oliva Virgen Extra no solo se explica a partir de la sobresaliente integración de matices y sabores que ofrecen de forma conjunta, sino también por toda una serie de elementos saludables y gastronómicos que consideramos necesario resaltar a continuación: