Una de las principales características de nuestro sector oleícola, líder indiscutible a nivel mundial en cuanto a la producción de Aceite de Oliva Virgen Extra, tanto en términos cuantitativos y cualitativos, reside en que se trata de una actividad agrícola que se encuentra en constante evolución.
Año tras año se incorporan un gran número de mejoras en el cultivo, tratamiento y recolección de nuestros olivos, dirigidas a contribuir a incrementar aún más su sostenibilidad y la calidad única de los frutos del olivar.
No obstante, esta apuesta decidida por los avances en el sector no implica, en modo alguno, una renuncia a todos los aspectos positivos que ofrece el sistema de cultivo que popularmente se conoce como olivar tradicional, con el fin de seguir manteniendo la pujanza del sector como motor de nuestra agricultura, y de nuestra economía en su conjunto.
Por este motivo, una vez que hace unos días aprovechamos este blog para resaltar los diferentes beneficios asociados al cultivo del olivar en seto, hoy queremos completar esta información mostrando a continuación aquellos aspectos que explican todo lo bueno que hay detrás del sistema de cultivo basado en el olivar tradicional: